Haciendo Historia

Los orígenes del Colegio de Odontólogos se remontan al año 1950, cuando por iniciativa del gobierno de la provincia de Santa Fe se promulga la Ley provincial Nº 3950, conocida también como Ley de Colegiación. A través de la misma, se realiza una convocatoria a los profesionales de la odontología para que conformen el colegio profesional y que designen a las autoridades que han de regir los destinos de esta nueva institución colegiada. Así, a partir de esta iniciativa se eligen delegados departamentales en toda la provincia de Santa Fe. Cada departamento tenía un número de delegados que se determinaba de acuerdo a la cantidad de profesionales que hubiera en el mismo, de modo de garantizar la representatividad. Luego, mediante la reunión de este grupo de delegados se designaría la primera comisión directiva que asumió los destinos del Colegio de Odontólogos de la Provincia de Santa Fe.


Recién en el mes de mayo del año 1951 el Colegio alcanzaría, a través de la firma del decreto 18.817 del poder ejecutivo provincial, que se haría efectivo el 26 de diciembre de ese mismo año, la aprobación del “… Estatuto de los Colegios de Odontólogos de la provincia de Santa Fe (Primera y Segunda circunscripción) …”. De esta manera, de acuerdo al artículo primero de dichos estatutos quedaba “… constituido desde el mes de mayo de 1951, en la Provincia de Santa Fe, por imperio de la Ley Nº 3950, el Colegio de Odontólogos con personería jurídica. Este Colegio se divide en dos circunscripciones… con sedes en las ciudades de Rosario y Santa Fe…”. Así, ya con el aval de la ley, el Colegio de Odontólogos de la provincia comenzaría a escribir su historia institucional.

La creación del Colegio provocó la organización de la profesión y por lo tanto dio lugar a las distintas instituciones que han hecho al mejoramiento profesional a través de su ley.
La colegiación fue algo resistida al principio por parte de los profesionales, quienes hasta ese momento se encontraban inscriptos en el Colegio Deontológico de la Provincia. Pero esta resistencia, que se debía especialmente a cuestiones políticas, se fue debilitando poco a poco, los profesionales se fueron colegiando y de esta forma encontraron los beneficios que la colegiación le reportaba a la profesión.

La función principal del Colegio fue desde un primer momento el ordenamiento de la profesión a través del establecimiento de una serie de normas y organismos que permitieron ir adecuando la práctica profesional a las necesidades de las distintas épocas.

El Colegio de Odontólogos de Santa Fe fue el primero que se organizó en el ámbito nacional y por este motivo fue siempre pionero en lo referente al ordenamiento y mejoramiento de la profesión. Esto fue posible gracias a un grupo de profesionales destacados que tuvieron una visión trascendente de la Odontología y que fueron los impulsores de estas iniciativas.

La organización de la Odontología a través del Colegio, le permitió a la profesión evolucionar en un sentido positivo, a partir de una casi innumerable serie de acontecimientos, ideas y proyectos que se llevaron a cabo durante estos primeros 50 años de vida institucional.

En julio de 1951 se establece el cobro de una suma fija mensual a todos los profesionales colegiados en concepto de cuota.

También se propone la sanción de una Ley Nacional que permitiera combatir el ejercicio ilegal de la Odontología; en ese momento ya existía en el Colegio la Sub Comisión de Intrusismo. Se proyecta un plan de trabajo para actuar en contra del ejercicio ilegal de la Odontología.

En 1957 se realiza en Rosario el 1er. Congreso de Salud Dental Pública, a escala nacional, siendo el mismo auspiciado por los Colegios de Odontólogos de la 1ª y 2ª Circunscripción.

Al año siguiente (1958) se entrega, con la presencia de miembros del Colegio, la primera jubilación otorgada por la Caja de Jubilaciones y Pensiones de los Profesionales del Arte de Curar.

En 1960 el Colegio participa de un Plan Sanitario estructurado y ejecutado por la Dirección de Odontología de la Provincia.

También se constituye el Cuerpo Intercolegial del Arte de Curar con la participación de representantes de los colegios de Bioquímicos, Farmacéuticos, Obstetras, Médicos Veterinarios, Odontólogos y Kinesiólogos.

Durante los años siguientes el Colegio de Odontólogos de Santa Fe promueve la creación de los colegios profesionales de Capital Federal, Salta, Jujuy, Tierra del Fuego, Santa Cruz, San Juan, Mendoza, La Rioja y Misiones.
También se realizó un control sobre las publicaciones de anuncios publicitarios profesionales y sobre el equipamiento mínimo de los consultorios.

Hubo una activa y permanente participación en las reuniones del Cuerpo Intercolegiado Odontológico Nacional (C.I.O.N.), donde se trataron cuestiones referentes a las especialidades odontológicas y otros temas de relevancia nacional en el ámbito de la Odontología. También se trabajó en el proyecto de Ley y reglamentación para la habilitación de los consultorios odontológicos, proyecto que finalmente fue llevado a la práctica.

El Colegio tuvo también participación en el ámbito de la Asociación de Facultades Odontológicas de la República Argentina (A.F.O.R.A.), donde se trataron temáticas referidas a: la plétora profesional, radicación y distribución; preparación de pre y post-grado, relación de la Odontología con la mecánica dental, entre otras.

Se trabajó conjuntamente con los profesionales de la 1ª Circunscripción en diversos aspectos de la labor del Colegio, como la confección de un nuevo nomenclador, el establecimiento de aranceles acordes a las nuevas necesidades y estructuras de costos, la emisión de certificados buco-dentales para natatorios y establecimientos escolares, la realización de programas de Educación Continua para garantizar el acceso a la actualización de los conocimientos para todos los profesionales odontólogos, así como en el control de las sociedades por abono de acuerdo a las leyes vigentes.

Cada 3 de octubre, día de la Odontología Latinoamericana, se comenzó a distinguir a los profesionales que cumplían 25 y 50 años en el ejercicio de la profesión.

Se realizó un relevamiento de la plétora profesional, de manera de brindar una información oportuna y relevante para los profesionales de la provincia. Se pusieron en marcha los Cursos de Matriculación obligatorias para todos los Odontólogos recién matriculados.
En los mismos se les explica todo lo referente a la labor del Colegio, a las obligaciones y beneficios que obtienen del mismo y al ejercicio profesional.

Se implementó la Educación Continua, pensando en la obligación que tienen los profesionales matriculados de realizar cursos anuales de capacitación. Desde el Colegio se sostiene que es una obligación ética y moral para el odontólogo realizar un proceso de Educación Continua, que redunde en beneficios para la comunidad y para el desarrollo de la profesión.

Se puso en vigencia el nuevo reglamento de especialidades. El Colegio, por Ley tiene la obligación de registrar a todos los especialistas, entonces se redactó un reglamento de especialidades para que aquellos profesionales que estuvieron desarrollando cierta disciplina pudieran acceder a la especialidad.

En 1994 se firmó un Convenio con la Caja de Seguridad Social para Profesionales del Arte de Curar desde la provincia de Santa Fe, mediante el cual el Colegio se convirtió en el ente distribuidor de las estampillas para las fichas a requerimiento de terceros.

En diciembre de 1997 el Colegio participó, junto a otras instituciones odontológicas del país, en la reunión en la que se constituyó la Comisión Odontológica Nacional (C.O.N.), con el convencimiento que sólo a través de un esfuerzo conjunto podrían encontrarse soluciones a los problemas de la Odontología en nuestro país.

También el Colegio participó como miembro fundador de la Federación Argentina de Colegios de Odontólogos (F.A.C.O.), la cual actualmente integra y promueve activamente.

Como corolario de esta reseña de la fecunda labor desarrollada por el Colegio en sus cinco décadas de existencia, debemos decir que los objetivos trazados hace ya 50 años, siguen siendo hoy el factor motivante en su camino hacia el futuro. También mantener la esperanza de que, a partir de su ejemplo de pioneros, otras provincias argentinas puedan alcanzar el logro de organizarse profesionalmente a través de la conformación de sus respectivos Colegios de Odontólogos. Es también un íntimo deseo que los colegiados de hoy y mañana sepan preservar y engrandecer los logros que con esfuerzo han conseguido hasta hoy.